El Betis de Ángel Haro: la década que transformó al club andaluz en potencia estable

Hace una década, el 4 de febrero de 2016, Ángel Haro asumió la presidencia del Real Betis tras la dimisión de Juan Carlos Ollero. Su llegada marcó el inicio de una transformación profunda en la entidad sevillana, respaldada por el apoyo de José Miguel López Catalán como vicepresidente. Desde ese momento, el empresario de Villaverde del Río comenzó un proyecto que cambiaría por completo la realidad del club heliopolitano.

La candidatura Ahora Betis Ahora, encabezada por Haro y López Catalán, había ganado una histórica Junta General Extraordinaria de Accionistas meses antes, venciendo el proyecto rival liderado por Manuel Castaño. Con esta victoria electoral, ambos directivos obtuvieron el mandato de los accionistas para liderar una nueva etapa en los verdiblancos, sentando las bases para una década de estabilidad, crecimiento deportivo y modernización sin precedentes.

Los logros deportivos bajo su mandato han sido sobresalientes. El club ha alcanzado el ascenso de la 2014-15, logró su regreso a Europa en la 2017-18 y acumula cinco clasificaciones consecutivas para competiciones continentales desde 2020-21. El título de la Copa del Rey en abril de 2022 en La Cartuja y la reciente final de la Conference League en Breslavia ante el Chelsea en 2024 representan hitos históricos para la entidad. En diciembre pasado, Haro se convirtió en el presidente con más partidos oficiales en la historia bética, sumando 481 encuentros con 206 victorias.

La estructura deportiva también ha experimentado cambios significativos bajo su dirección. Siete entrenadores han dirigido el primer equipo: Juan Merino, Gustavo Poyet, Víctor Sánchez del Amo, Alexis Trujillo, Quique Setién, Joan Francesc Ferrer y Manuel Pellegrini, quien ocupa el cargo desde 2020. La Dirección Deportiva ha contado con siete profesionales diferentes, siendo Manu Fajardo el responsable actual desde febrero de 2024. Esta renovación constante refleja una búsqueda permanente de la excelencia organizativa.

Económicamente, el crecimiento ha sido exponencial bajo el liderazgo de Haro. El presupuesto del club pasó de 20 millones en Segunda División a más de 200 millones en la actualidad, multiplicando por diez sus recursos. Este aumento refleja el éxito en la gestión de ingresos ordinarios y extraordinarios, permitiendo al Betis posicionarse entre las entidades deportivas más relevantes de España. Las plusvalías millonarias por ventas de jugadores y el impulso a la cantera han sido pilares fundamentales en esta evolución económica.

El concepto del Betis de los béticos fue una de las iniciativas más destacadas del nuevo mandato, buscando la democratización del club. El número de accionistas superó los 14.000, permitiendo que la masa social verdiblanca se convirtiera en la verdadera propietaria de la entidad. Aunque posteriormente una ampliación de capital modificó el peso de los accionistas minoritarios, el proyecto inicial reflejaba una apuesta por devolver el club a sus verdaderos dueños.

La modernización infraestructural ha sido clave en la transformación del club. La reconstrucción de la Grada de Gol Sur del Benito Villamarín aumentó el aforo del estadio, mientras que la renovación total de la Ciudad Deportiva Luis del Sol y la construcción de la Rafael Gordillo en Dos Hermanas consolidaron las bases del proyecto. Actualmente, el club se encuentra inmerso en la transformación del estadio de la Avenida de la Palmera, un proyecto de tres años durante el cual jugará en La Cartuja.

El modelo empresarial implementado por Haro ha convertido al Betis en un ejemplo de gestión moderna del fútbol profesional. La modernización de todas las áreas corporativas, el impulso a la Fundación Real Betis con su labor social y la creación de Forever Green como plataforma de sostenibilidad demuestran una visión integral del club. El CEO Ramón Alarcón ha sido fundamental en este crecimiento empresarial, junto con la incorporación reciente de Joaquín Sánchez al Consejo de Administración.

No obstante, la trayectoria de Haro no ha estado exenta de dificultades. Decisiones deportivas complejas, problemas económicos derivados de la pandemia del COVID, series de malos resultados y la imposibilidad de mantener otras secciones como baloncesto y fútbol sala han generado desafíos significativos. A pesar de estos obstáculos, la estabilidad general del proyecto ha permanecido intacta.

Mirando hacia el futuro, el nuevo Benito Villamarín constituye el próximo gran reto para el proyecto de Haro y Catalán, con previsión de funcionamiento desde la temporada 2028-29. Los objetivos inmediatos incluyen continuar el crecimiento económico y deportivo, aspirar al regreso a la Champions League tras más de veinte años de ausencia y pelear por ganar un título continental. Con una década completada y amplio respaldo del beticismo, el proyecto sigue disfrutando de buena salud y consolidado en su camino hacia el futuro.

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