Qué necesita el Betis para respirar en un febrero que amenaza con ahogarle
Tras su victoria ante el Elche en los dieciseisavos de final, el Betis logró regresar a los cuartos de la Copa del Rey después de cuatro años. Esta hazaña resulta significativa, pues la última ocasión en que alcanzaron esta instancia culminó con el título conquistado en La Cartuja. Sin embargo, el avance competitivo genera preocupaciones respecto a la densidad del calendario que enfrentará el equipo en las próximas semanas.
El conjunto dirigido por Pellegrini atraviesa un período de máxima exigencia. Desde hace poco iniciaron una secuencia de compromisos que incluye encuentros de Liga, competición copera y participación en la UEFA Europa League. La acumulación de partidos durante febrero se presenta como un desafío considerable para mantener el rendimiento en todas las competiciones simultáneamente.
Con la clasificación a cuartos de Copa, el equipo deberá añadir encuentros entre semana a su calendario. El sorteo del próximo lunes determinará el rival y la condición de localía. Esta incorporación intensificará aún más los enfrentamientos semanales, prolongándose potencialmente varias semanas si logran avanzar hacia semifinales, cuya primera ronda se disputaría alrededor del 11 de febrero.
Para aliviar la presión calendarística sin abandonar objetivos competitivos, resulta fundamental el desempeño en Europa. Obtener puntos decisivos ante PAOK y Feyenoord permitiría acceso directo a octavos, evitando la necesidad de disputar playoff. De no lograrlo, los encuentros jueves-domingo se extenderían adicionales semanas dependiendo del progreso en Copa y competición europea.
Actualmente el Betis ocupa la cuarta posición en la fase de liga de Europa League con 14 puntos en seis jornadas. Solo un punto lo separa de los terceros clasificados, mientras mantiene dos puntos de ventaja sobre el noveno. Conseguir victorias en los próximos enfrentamientos europeos es imperativo para liberar semanas antes de recibir al Rayo Vallecano y afrontar el derbi ante Sevilla en febrero.





