Quique Sánchez Flores carga contra Vinicius y cuestiona si representa realmente los valores del Madrid
Quique Sánchez Flores se pronunció en El Partidazo de COPE sobre la situación delicada que atraviesa el Real Madrid. El técnico madrileño realizó un análisis crítico del club, cuestionando especialmente la actuación de Vinicius y asegurando que no representa los valores merengues en los últimos dos años.
Respecto a la destitución de Xabi Alonso, Sánchez Flores indicó que no le sorprendió la decisión. Consideró que fue lo mejor para el entrenador vasco, pues observaba gestos de agotamiento en su semblante. Las salidas precipitadas generan dolor, aunque a veces resultan inevitables para todas las partes involucradas.
El preparador cuestionó la responsabilidad de los futbolistas en el rendimiento deficiente. Afirmó que si el entrenador plantea estrategias durante la semana pero no se ejecutan en los partidos, la culpa no recae únicamente en el técnico. Los jugadores demostraron falta de compromiso el curso anterior, incluso con un entrenador de alto nivel como Alonso.
Sánchez Flores también criticó la estructura táctica del equipo, calificándola de inconcebible. Señaló que jugar sin extremos durante cinco meses crea un cortocircuito tremendo, obligando a dos mediocampistas poco creativos a conectar con Mbappé y Vinicius. Esta disposición genera un desequilibrio fundamental en el sistema de juego.
Sobre el comportamiento de Vinicius en el Clásico, Sánchez Flores consideró que Xabi debió tomar medidas después del cambio. El club optó por respaldar al jugador en lugar del entrenador, posicionándose del lado del futbolista en un momento decisivo para la autoridad técnica.
El técnico destacó que Bellingham es un futbolista diferencial, pero la actitud de Vinicius afecta el rendimiento colectivo. Cuando un jugador se revela, no actúa en solitario, sino que arrastra a sus compañeros en esa dirección. El comportamiento individual tiene repercusiones en el equipo completo.
Respecto a Arbeloa, Sánchez Flores lo señaló como responsable de la convocatoria y la alineación del partido ante Albacete. Sin embargo, consideró que fue observador pasivo de los eventos que ocurrieron en el terreno de juego. Su apuesta debería haber sido diferente a la que demostró en ese compromiso.





