Zeballos: el contrato que genera inquietud en Boca y los antecedentes que nadie esperaba conocer
Exequiel Zeballos inició 2026 con mensajes de compromiso y esperanza. El delantero ha elevado su rendimiento y se posicionó rápidamente entre los tres mejores del equipo, junto a Paredes y Merentiel. Su desempeño genera entusiasmo, pero su situación contractual despierta preocupación en la institución.
El vínculo del jugador santiagueño vence en diciembre de 2026, lo que lo coloca en una posición delicada. Esta circunstancia no es menor para Boca, especialmente considerando experiencias negativas previas. La dirigencia y Riquelme conocen bien estos casos y ya tomaron nota del problema.
Recientemente, el club finalizó renovaciones contractuales con Ander Herrera, Javi García, Milton Delgado, Leandro Brey, Lautaro Di Lollo y Lautaro Blanco. Sin embargo, la prioritización de estas gestiones contrasta con la urgencia que demanda la renovación de Zeballos.
El caso del Chango presenta complejidad significativa por su actual estatus en el equipo. Su relevancia deportiva y el corto tiempo contractual restante complican las negociaciones. Un detalle crítico define la gravedad: a mitad de año podría negociar libremente con otros clubes como agente libre.
Boca ha enfrentado situaciones similares durante la gestión Riquelme que terminaron desfavorablemente. Casos como Colo Barco, quien se negó a renovar y emigró a Inglaterra, o Nahuel Molina, Nicolás Valentini y Agustín Almendra, quienes partieron sin generar ingresos. Estos antecedentes mantienen alertas a los dirigentes xeneizes.
A favor de la renovación destaca que Zeballos disfruta su presente en el club y experimentó un importante resurgimiento a fines de 2025. Su felicidad y buen contrato actual funcionan como palancas positivas para las conversaciones. Adicionalmente, Boca rechazó una propuesta de Vasco da Gama a mediados del año anterior, elemento que pesará en futuras negociaciones.
El delantero se concentra en la Copa Libertadores, su objetivo central para 2026. Durante sus vacaciones en Santiago del Estero declaró: «La Libertadores no es solo nuestra obsesión, sino la de toda la gente.» Zeballos busca rendir sin distracciones contractuales.
El jugador debutó en Boca en 2020 y hoy posee la mayor antigüedad entre los futbolistas de campo tras la partida de Fabra. Su primer renovación ocurrió en agosto de 2022, generando el vínculo vigente hasta diciembre de 2026. Su cláusula de salida alcanza los 20 millones de dólares.
Leandro Paredes trabajó en silencio para recuperarlo y confía en sus capacidades. Para que Zeballos compita sin preocupaciones futuras, su renovación se convierte en imperativo administrativo y deportivo. La dirección acelera negociaciones con refuerzos pendientes antes de resolver definitivamente su permanencia.





