El Betis se reinventa tras el batacazo en el Bernabéu con una autocrítica que sorprende a todos
El seis de enero, festividad de Reyes, representaba una oportunidad para dulcificar el sabor amargo de la derrota en el Bernabéu. Sin embargo, lo más preocupante no fueron solo los goles, sino la falta de competencia demostrada por los béticos en territorio madrileño. El equipo de Pellegrini no logró rivalizar en ningún momento del encuentro contra un adversario claramente superior.
Aunque perder ante el Real Madrid es esperable, varios pasajes del partido mostraron cómo los sevillistas facilitaron excesivamente el trabajo de los blancos. Se trata de una derrota que exige autocrítica sin caer en dramatismos, para convertir esta amargura en enseñanzas constructivas que fortalezcan al conjunto verdiblanco de cara a lo que resta de temporada.
El primer requisito es recuperar la capacidad competitiva, comenzando por reforzar defensivamente tanto a nivel individual como en la organización colectiva. La línea defensiva completa decepcionó, particularmente Natan, Bartra y Ricardo, quienes quedaron expuestos. La facilidad con la que los atacantes madridistas anotaron constituye una alarma seria sobre una defensa que probablemente rondará los cincuenta goles encajados al terminar la liga.
El desempeño contra los grandes equipos revela los límites actuales del Betis. Las recientes goleadas frente al Atlético, Barcelona y Real Madrid demuestran lo difícil que resulta competir ante estos rivales de élite para Pellegrini. Aunque es lógico perder contra ellos, la forma en que ocurre importa significativamente para futuras competiciones europeas.
Prácticamente todo el plantel bético requiere mejorar, a excepción del Cucho Hernández. Jugadores como Antony, Marc Roca y Deossa deben elevar su rendimiento. Las ausencias de Isco, Amrabat y Abde pesan, pero los refuerzos contratados aún no justifican sus traspasos. Los laterales izquierdos actuales no superan lo mostrado por Perraud, mientras que Riquelme y Deossa no mejoran respecto a sus predecesores.
La siguiente semana exigirá profunda reflexión interna. El Betis ha demostrado capacidad de recuperación en otras ocasiones y enfrentará nuevos desafíos en Copa del Rey y Europa League. Este tropiezo importante no debe extinguir la ilusión proyectada hacia el futuro próximo.





