Qué impide a River cerrar sus primeros refuerzos en el mercado de pases actual
El mercado de pases se presenta como uno de los desafíos más complejos para el club en los últimos años. Sin los recursos económicos ilimitados de períodos anteriores, la institución enfrenta restricciones presupuestarias que rondan entre veinte y veinticinco millones de dólares. Además, nuevas políticas salariales limitan contratos con topes y variables, lo que reduce significativamente las opciones de refuerzo disponibles.
La estrategia de incorporaciones cambió sustancialmente. Predominan las propuestas de préstamos con cargo, opciones de compra y acuerdos basados en porcentajes de derechos. Esta metodología refleja la necesidad de adaptarse a las limitaciones presupuestarias mientras se intenta fortalecer el plantel para competir adecuadamente.
Las negociaciones iniciales revelaron numerosos obstáculos. El club intentó la cesión de Luciano Gondou desde el Zenit, pero fue rechazada inmediatamente. Los rusos, que invirtieron doce millones de dólares en el delantero, exigen una oferta de compra directa y rehúsan cualquier modalidad de préstamo.
La situación con Kevin Amaro también resultó infructuosa tras reuniones en Montevideo. Liverpool tasó al lateral derecho en diez millones de dólares por el setenta por ciento. Ante esta postura, el club ya busca alternativas para reforzar esa posición defensiva, considerando que Bustos podría partir.
Fausto Vera representa la opción más viable actualmente. Las negociaciones con Atlético Mineiro avanzan hacia un préstamo con cargo elevado y obligación de compra por variables cercanas a cinco millones. Este esquema se acerca a la inversión inicial del club brasileño.
Prestianni y Soler también están en consideración, aunque enfrentan dificultades similares. El interés del futbolista hincha por regresar es notorio, pero los clubes propietarios muestran resistencia a ceder. Bournemouth prácticamente no utilizó a Soler, lo que genera espacio para negociaciones sobre su cesión.
Echeverri presenta una complicación particular. El City Group trasladaría al jugador solo a Girona, uno de sus equipos filiales. Esta restricción elimina prácticamente cualquier posibilidad de cesión hacia el club argentino, frustrando las esperanzas de contar con el mediocampista.
Los desafíos económicos combinados con las posturas intransigentes de los clubes poseedores generan un panorama restrictivo. La necesidad deportiva es urgente tras una temporada decepcionante. Sin márgenes de error para 2026, el equipo requiere refuerzos que fortalezcan su competitividad en las competiciones pendientes.





